domingo, 26 de mayo de 2013

Acetona: el peor remedio para el enamoramiento

Hay chicas que normalmente llevamos las uñas pintadas. Tenemos las uñas rojas, nos cansamos de ese color, utilizamos acetona, y a continuación, las pintamos de verde. La acetona es un gran remedio para borrar y hacer cuenta nueva de las cosas. Ojalá pudiéramos utilizar algún tipo de acetona especial para borrar los sentimientos, el daño que te ha hecho una persona y empezar de cero en la próxima relación.

El problema viene tras eliminar muchas capas de pintura. Eliminas la última y te das cuenta, que en los bordes de las uñas, que en los resquicios en los que normalmente no te paras a mirar queda aún pintura de distintos colores. Sí, esto es lo que pasa cuando no finalizada una relación totalmente, pasas a la siguiente, que aún quedan restos. Lo único que deseas es sentirte bien, en sentirte viva, en recordar sentimientos y situaciones que habías olvidado. La alegría vuelve a ti y piensas que has superado totalmente esa relación preciosa en la que has estado inmersa durante ocho años.


Pero todo lo que empieza termina, antes o después. Te vuelves a llevar otra desilusión, y lo peor de esta nueva situación, es que te habías aferrado a esa nueva realidad con las pocas fuerzas que te quedaban aún vivas, después del fracaso anterior. Y ahora te encuentras sin nada. Ahora sí que lo has perdido absolutamente todo y no te quedan fuerzas siquiera para esforzarte por sonreír como antes, cuando cada mañana al levantarte te ponías la meta de hacerlo de verdad, al menos un par de veces al día.

2 comentarios:

  1. Tal vez es el momento de dejar de mirarse las uñas, y maquillarse la cara, arreglarse el pelo y salir a la calle a disfrutar del buen tiempo.

    Porque cuando utilizas acetona, las uñas quedan a veces un poco amarillentas, quedan resquicios de pintura, y aunque intentes taparlo con una laca nueva, los restos están ahí. Pero no estarán para siempre. La pintura al final se va, con el tiempo.

    Por mucho que te quedes mirando las uñas no cambiarán. Sólo con el tiempo volverán a ser las uñas que han sido siempre. Y entre tanto es absurdo dejar las manos en cuarentena. Es más, si te dedicas a usar tus manos, a coger cosas, a acariciar, a utilizarlas, puede que aceleres el proceso.

    Y tal vez haya un día en que decidas pintarlas de otro color, puede que incluso utilices esa antigua laca. O tal vez te des cuenta de que tus uñas lucen bonitas sin pintarlas.

    Sea como sea cuídalas, córtalas, arréglalas, y dale tiempo al tiempo.

    Disfruta cada etapa de tu vida, vive lo bueno y lo malo. Haz cosas que te hagan sentir bien. Y deja pasar el tiempo para que puedan cerrarse las heridas. Te quiero

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  2. Opino lo mismo que Sonia, y subo la apuesta en eso de usar las manos, tócate, que es mu' sanísimo ;)

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