Hay chicas que normalmente llevamos las uñas pintadas. Tenemos
las uñas rojas, nos cansamos de ese color, utilizamos acetona, y a continuación,
las pintamos de verde. La acetona es un gran remedio para borrar y hacer cuenta
nueva de las cosas. Ojalá pudiéramos utilizar algún tipo de acetona especial
para borrar los sentimientos, el daño que te ha hecho una persona y empezar de
cero en la próxima relación.
El problema viene tras eliminar muchas capas de pintura. Eliminas
la última y te das cuenta, que en los bordes de las uñas, que en los resquicios
en los que normalmente no te paras a mirar queda aún pintura de distintos
colores. Sí, esto es lo que pasa cuando no finalizada una relación totalmente,
pasas a la siguiente, que aún quedan restos. Lo único que deseas es sentirte
bien, en sentirte viva, en recordar sentimientos y situaciones que habías
olvidado. La alegría vuelve a ti y piensas que has superado totalmente esa
relación preciosa en la que has estado inmersa durante ocho años.
Pero todo lo que empieza termina, antes o después. Te vuelves
a llevar otra desilusión, y lo peor de esta nueva situación, es que te habías
aferrado a esa nueva realidad con las pocas fuerzas que te quedaban aún vivas,
después del fracaso anterior. Y ahora te encuentras sin nada. Ahora sí que lo
has perdido absolutamente todo y no te quedan fuerzas siquiera para esforzarte
por sonreír como antes, cuando cada mañana al levantarte te ponías la meta de
hacerlo de verdad, al menos un par de veces al día.