miércoles, 16 de febrero de 2011

Trabajo

Llevo unas semanitas apuntándome a innumerables páginas para encontrar trabajo. Todos los días recibo varias ofertas en las que inmediatamente después de leerlas, envío mi curriculum. Total, mirando mi correo esta noche, recibo un mensaje en el que leo este título: "Información sobre el puesto de asesora". Super contenta, me digo a mí misma "Li, que ya has encontrado trabajo". Lo abro y me dirijo inmediatamente al link. A continuación y para mi sorpresa me encuentro imaginándome como asesora de: http://www.secretisima.com/inicio.aspx
Yo me imaginaba de asesora administrativa pero no vendiendo penes a abuelitas. Me he partido de risa, literalmente... mi primera oferta de trabajo, ¡ahí estaba!

martes, 15 de febrero de 2011

Primera vez

Aquí estamos los dos, uno delante del otro. Nerviosos, pero decididos. Sabemos que cualquier inexperienciaeso dicen. Sonríe, te digo, y tus ojos lo hacen por tus labios, háblame, te digo, y tu silencio lo hace por tu voz, quiéreme, te suplico, y depositas tu mirada en la mía, haciéndolo. Y me abrazas. será superada con creces por nuestro amor, o

Realizamos despacio cada gesto por temor a equivocarnos, para dilatar el tiempo y saborear el instante cincelándolo en la lengua. Me llega tu respiración cada vez más agitada conforme vas desnudándome. Lentamente nos despojamos de las prendas y vamos en pos del ser que hay delante para cometer el acto milagroso de confluir en una vida como si la apresáramos. Nos entretenemos en cada caricia para precisar el sentido del otro, para permitirnos calar desde la superficie hasta lo profundo y trascender los cuerpos. Dejamos a las bocas que se beban, a las carnes de los labios que se atrapen, a las lenguas enloquecidas que se enreden, a las comisuras elongarse en su avidez por engullirse. Se ablandan los huesos, se endurece la carne. Las pieles se erizan de deseo que aplacan sumergiéndose la una en la otra. La búsqueda dubitativa culmina en la unión aún torpe, después cierta.

Abandonándonos los cuerpos a sí mismos, comenzamos a derrarmarnos en el otro. El placer emergente rinde los párpados. Comienza el roce de filos de almas, el oleaje del cosmos, el vaivén de óceanos abisales, el sol ha muerto, es tormenta y noche, relámpagos cortantes abren la negrura, rayos y crujidos de trueno se clavan en la espina dorsal, la mente se diluye en el choque, chilla hasta que se rompe, y sus añicos tintinean en ecos solitarios que desfallecen cada vez con mayor lejanía en la oscuridad. Los ojos se entreabren mientras llueve con mansedumbre la dulzura y se expanden, algodonándose, nubes de paz que navegan hacia el horizonte, para morir.

Cuando caemos en nuestros cuerpos, ya está. Tú me has leído. Yo te he escrito. Hemos sembrado un hijo, un amor, el cuento.


Áloe Azid 

Cuatro paredes

Siempre encerrada entre estas cuatro paredes, inventándome mundos para no pensar en esta vida plana, unidimensional, limitada por el fatal rectángulo de la hoja.


Ana María Shua

martes, 8 de febrero de 2011

Mi cuarto

Mi cuarto normalmente está ordenado. Si, ya sé que hay días que está mejor y días que está peor... supongo que como todos los cuartos del mundo. Pero cuando vienes tú siempre está "patas arriba". Por las mañanas intento poner un poco de orden: coloco cada cosa en su lugar, guardo otras tantas, tu ropa la guardo en mi armario junto a mis cosas... pero de nada sirve. No sé cómo pero al rato todo vuelve a estar como si anteriormente no hubiera hecho el esfuerzo de ordenarlo.

Pero, ¿sabes una cosa?
Prefiero que esté así mil veces a que vuelva a estar ordenado.