lunes, 29 de noviembre de 2010

Él

Ella estaba esta mañana agobiada, metida en la biblioteca de su universidad como de costumbre. Se conectó al tuenti y vio que sus amigas habían escrito para hablar sobre el viaje de fin de curso. Ella era pesimista en ese aspecto, pues no se podía permitir un gran viaje.


Sobre las 10 Él la llamó para preguntarle qué tal le iba la mañana, pues ese día no fue a trabajar por el nevazo que había caído en su pueblo. Ella le contó lo que estaba leyendo en el tuenti y le dijo que no quería irse de viaje, que esperaba otra cosa, que no podía pagar sóla 550 euros, y menos aún se lo pediría a sus padres.


Como siempre, Él, tan generoso sólo Él, le dijo que se lo pagaba, que no se preocupara. También le dijo que el dinero que ganaba trabajando era de los dos. Y entonces fue que Ella, entre papeles, un ordenador y gente a su alrededor, se tcubrió la cara con su cabello y lloró de felicidad.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Punto y aparte.


Llevo un par de semanas algo tristona, algo cabreada, tremendamente reflexiva. Soy de ese tipo de personas a las que las preocupaciones se les notan en la cara, gracias a lo tremendamente expresiva que soy desde pequeña. Tengo que admitir que no sé qué me está pasando, pero que últimamente aparento lo que no soy.
Desde la tercera semana de octubre me notaba en un estado de ánimo muy raro. No sabía qué me estaba sucediendo y eso me afectaba. Quería saber qué me sucedía para poder ponerle remedio. Hace ya tres días que llegué a la conclusión:
Desde pequeña siempre he sido “la niña nueva de clase”. Desde parvulitos hasta sexto de primaria pasé por cuatro colegios de distintas localidades. Recuerdo que una vez, cuando viaja en la parte trasera del coche de mis padres les pregunté que qué tenía que responder cuando alguien me preguntaba de dónde era. Mis padres no supieron responder o no me convencieron. Cuando llegué a casa de mi tía (en mi pueblo) se lo pregunté a ella y me dijo:
-          ¿Cuál es el lugar donde más tiempo has estado?.
-          Aquí en el pueblo- le respondí.
-          Entonces tienes que responder que eres de... .
-          Sí, pero es que yo no nací aquí.
-          Uno no es de donde nace, sino de donde se ha criado y ha crecido.
Hace once años que llegué a mi ciudad, y como siempre tuve que hacer nuevas amistades. Luego llegó el instituto y allí volví a cambiar de amistades. Allí fue donde conocí a los 14 años a mis dos amigos de este lugar. Recuerdo que éramos una pandilla de 7 personas pero terminamos siendo tres personas inseparables: dos chicas y un chico.
Luego fui a la universidad y conocí a mis amigas actuales. Aún conservaba a D. y A. porque yo siempre he pensado que la amistad es para toda la vida, incluso llegué a quererlos y considerarlos como dos miembros más de mi familia.
Más tarde A. se lió con un chico y se ennovió (no sé si está bien dicha la palabra o no). Pasó de nosotros dos porque lo único que le importaba era su chico. Por aquel tiempo me dolió y me calenté mucho la cabeza pero continuaba teniendo a D. y a mis psicólogas aquí en mi ciudad, así que me bastaba tenerlos a ellos. Más tarde D. se fue a estudiar a Valencia y A. rompió con su chico. Ella se dio cuenta de lo que había perdido al conocer a aquel gilipollas. Yo jamás le eché nada en cara porque con volver a tener la amistad que tenía anteriormente y pasar tiempo a su lado me bastaba. Era muy feliz.
Con el tiempo empecé a tener menos relación con D. Él decía que si las distancia deterioraba las relaciones, que si no podía contarme lo que le sucedía porque yo no conocía a sus nuevos amigos... en fin, tonterías para mí.
Ahora A. está con un nuevo chico y de nuevo se ha vuelto gilipollas. Recuerdo cuando criticaba a su amiga Laura porque pasaba todo el tiempo con su pareja y les decía a sus amigas que ella sólo tenía tiempo para su pareja, su familia y sus estudios. Recuerdo que A. la criticaba diciendo que eran tonterías, que las amigas estaban para siempre... que estaba actuando como una niñata. Pues parece ser que ella no recuerda lo que me decía entonces. Parece ser que solamente en su vida está su novio y que las amigas no son para siempre. Parece ser que ella era del tipo de personas que una vez que se ennovian se olvidan de todo lo demás... y yo, la tonta, no me he dado cuenta hasta ahora.
Pensaba que iba a cambiar porque... ¿cómo iba a hacer lo mismo dos veces?. Pues sí, ella es así y yo no he sabido o no he querido darme cuenta de la cruda realidad. Quizás porque era mi amiga y ante todo era y es una de las mejores personas que he conocido, al igual que D.
Y lo que más me duele y me molesta de todo es que se va sin decir adiós. Se va dándome esperanzas de vernos pasado mañana, de quedar para salir de fiesta, de irnos las dos a cenar.
Como contaba al principio, llevaba dos semanas rara. No sabía qué me sucedía pero algo estaba cambiando dentro de mí. Estaba triste y me refugiaba en las risas de mis amigas, en los momentos que pasaba con ellas para olvidarme de todo, para estar bien.
Siempre que respondía, siempre que hacía algo necesitaba la aprobación de alguien para que me diera la seguridad de que estaba haciendo lo correcto. Sentía (y continuo sintiendo) que todo lo que tocaban mis manos acababa rompiéndose, que todas las palabras que salían por mi boca hacían daño a la persona que tuviera en frente. Dudaba, por primera vez, en la amistad. Y me duele dudar en cosas en las que siempre he creído. Dudo y me duele. Dudo de si mañana continuaré teniendo las amigas que tengo ahora. Me duele. Me duele no estar como siempre estoy, con una sonrisa en la cara. Me duele quererlas como las quiero y pensar que quizás mañana no las llamaré para preguntarles cómo están o qué se cuentan.
Y ahora entiendo a qué viene toda esta inseguridad. Ahora entiendo por qué me fui en el puente del Pilar a mi pueblo y no me quedé aquí para asistir al cumpleaños de D. Ahora es cuando comprendo que inconscientemente llevo un tiempo tomando decisiones que jamás antes he tomado, decisiones irrevocables. Ahora es cuando no voy a estar siempre esperando a que ellos vuelvan cuando ellos deseen hacerlo. Es a partir de ahora cuando voy a aprender a decir “no”.
Y sé que decir “no” me va a costar muchísimo porque jamás he sabido decir esa palabra a la gente que quiero, pero como todo en esta vida, las personas cambiamos y vamos creciendo y aprendiendo de nuestros errores.
Sé que todo esto se me pasará y que posiblemente mañana me ría de ello. Pero hoy por hoy no puedo decir lo mismo. Dudo.


martes, 28 de septiembre de 2010

Decepcionada

Sí, últimamente he de decir que me decepcionan algunas cosas... sobre todo una.

No diré nada más.



Os echo de menos: An., Ta. y mi J....

jueves, 23 de septiembre de 2010

Tú, rozando la perfección

En estos dias, he estado leyendo un libro que mi amiga Al. me dejó. El libro es precioso. Relata el primer amor de dos jovencitos, ese amor pasional, loco, desenfrenado.

Y ahora que tengo tiempo libre, pensando y pensando entre página y página he sacado alguna que otra conclusión. El primer amor es el que sientes cuando tienes 15 años y crees que la vida se te va en ello. Cuando crees que puedes escaparte de tu casa, cuando no tienes responsabilidades y te da igual dejarlo todo o lo que te digan tus padres sobre el chico. No te importa que estén en contra y vives esperando el momento de volverlo a ver. Me ha encantado recordar ese tipo de amor porque me ha recordado a muchas locuras de mi adolescencia. Y he disfrutado recordándolas. Pero también he pensado en algo en lo que nunca antes había caido. En esa etapa de tu vida crees que eso es el "amor" y que así son las relaciones de pareja. Crees que todo se basa en las mariposas de tu estómago y que no tienes otra cosa por la que vivir que no sea eso, el momento de volverlo a ver. Pero creces y maduras. Conoces al chico de tus sueños, ese que siempre andabas buscando y lo encuentras. Al principio sientes ese tipo de sensaciones pero en adelante vas aprendiendo qué es eso que la gente llama "relación de pareja". Pasan los años y la relación va cambiando. Llegas a un punto en el que piensas que todos los escalones los has subido ya, que el próximo escalón es irte a vivir con él. Y te da mucho miedo porque crees que se puede estancar. Porque se supone que cuando llevas con el mismo chico 4, 5, 6 años todo se vuelve aburrido y la monotonía y la rutina se apodera de la relación. Lo conoces desde hace tiempo y no tienes nada nuevo de él que descubrir.

En mi situación, y para mi sorpresa, todo da un giro (provocado por él) y cambia. Vuelves a sentir las mariposas y la relación se va haciendo cada vez mas divertida y te vas descubriendo aún más en él.
Si , cuando ya pensaba que sólo nos quedaba la rutina para jugar, vas y me sorprendes. Las circunstancias siguen siendo las mismas pero lo nuestro vuelve a dar otro giro y yo no me lo esperaba...

Ahora tenemos eso que relataba al principio y una relación estable y totalmente unida. Creo que esa es la mezcla perfecta y también creo que no todo el mundo puede conseguirla.

Gracias a tí.
Gracias por seguir rozando la perfección.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Un velero llamado "Libertad"



Ayer se fue, tomó sus cosas
y se puso a navegar,
una camisa, un pantalón vaquero
y una canción ¿dónde irá?,¿dónde irá?

Se despidió y decidió

batirse en duelo con el mar
y recorrer el mundo en su velero
y navegar, navegar.

Y se marchó y a su barco

le llamó "Libertad"
y en el cielo descubrió gaviotas
y pintó estelas en el mar.

Su corazón buscó una forma

diferente de vivir,
pero las olas le gritaron:
¡vete con los demás!
Y se durmió y la noche
le gritó: ¿dónde vas?
y en sus sueños dibujó gaviotas
y pensó: ¡hoy debo regresar!
Y regresó y una voz le preguntó:
¿cómo estás?
y al mirarla descubrió
unos ojos ... azules como el mar.

- Jose Luis Perales.


Especialmente hoy, me siento identificada con esta canción. Voy a tener que empezar a hacerle más caso a mi madre =)



jueves, 16 de septiembre de 2010

Un dia cualquiera

Un dia cualquiera de un mes cualquiera decidí hacerme un blog. No se el motivo exacto, pero me apetecía escribir mis pequeños relatos sin tener que omitir información alguna o tener que escribir con claves para que me entienda solamente la gente que quiero que lo haga. Quiero escribir para desahogarme. Para plasmar con palabras lo que siento sin tener que pensar en nada más.

Llevo un par de días en un estado emocionalmente alterado: triste, contenta, enfada, muy enfadada... dándole vueltas a millones de cosas en mi cabeza y sacando mil conclusiones a la vez. Estoy muy enfadada con la gente, pero sobre todo, estoy muy enfadada con el mundo pues me parece  extremadamente injusto.
Se que puede que mañana vea las cosas de otro modo, que incluso que piense que el mundo es maravilloso, pero hoy no.

En el último año y medio me han pasado mil cosas buenas, pero también he sufrido los peores momentos de mi vida. Cuando me refiero a los peores momentos me refiero a esos sucesos que no tienen solución, concretamente a la pérdida de un familiar. Como iba contando, en este último año y medio han sucedido muchas cosas en mi vida: a mi padre lo operaron para buscarle un posible cáncer que pensaban los médicos que tenía, se murió mi tío (mi segundo padre, uno de los 5 pilares de mi vida), me robó un moro y robaron en el negocio de mis padres.
La otra noche intentaron volver a robar, solo que esta vez no pudieron entrar a pesar de haber forzado la puerta. Así, que a pesar de ser mi primera entrada en mi blog, no es mi día.

En este rinconcito voy a hablar libremente, sin tener que buscar la palabra más "bonita" para plasmarla. Cuando digo "bonita" me refiero a que, por ejemplo, cuando quiera decir que fulanito de tal es gilipollas, voy a poner gilipollas, no tonto. Me gustar ser clara y decir las cosas tal y como las pienso.


Esta primera entrada me está resultando un poco pedante, pero bueno, mañana será un dia mejor y estaré más en mi salsa, escribiendo cosas románticas sobre mi chico, mi J. =)

Aún no se muy bien como funciona el blog, pero voy a dejar el enlace de esta canción que me encanta, pues me pone de muy buen humor y con muchas ganas de bailar "a mi manera".