Hoy me siento indignada, señores.
Resulta, que en un grupo de mi carrera, en el que yo también
participio, leí el comentario de una persona que se quejaba sobre su supuesto
suspenso. Esta persona, en concreto, no sabe la diferencia que hay entre “hay”
y “ahí”. Pero ya no me refiero a esta persona en concreto, sino a la cantidad
de personas, que diariamente, hacen que
me suban las dioptrías cuando leo sus faltas de ortografía. Son personas que
estudian carreras. Personas que superaron, supuestamente y en su momento, los “Cuadernos Rubio” que enviaban los
profesos cuando se tenía más faltas de ortografía de lo habitual o cuando se
tenía una caligrafía un tanto desmejorada.
Algunas personas me califican como choni, ordinaria… e
incluso una de mis mejores amigas, en un momento dado, me llamó “soez”. Quien
me conozca sabrá la cantidad de barbaridades que suelto diariamente, única y
exclusivamente, por mi afán de reír. Pero una cosa es hablar mal siendo
consciente de ello, y otra cosa muy distinta, es que seas así por naturaleza,
teniendo una Carrera a tus espaldas. Una de las cosas más graciosas que te
puede ocurrir en estos casos, es cuando te encuentras a la madre o a la abuela
de la susodicha y te hablan de ella: “mi hija, ha terminado ya la carrera con
unas notazas…”, “mi nieta ha sacado tan bien el curso, que hasta un profesor la
felicitó y todo”. Perdonen ustedes pero: “tu hija ha terminado la carrera
porque los exámenes eran tipo test y no tenía que escribir, porque vaya,
expresarse bien la chiquilla, no es que lo haga…”, “a tu nieta la felicitó un profesor porque hay
rumores, por la Universidad, de que visitaba mucho su despacho… y claro,
teniendo ese tipo de confianza con él, qué menos que felicitarla”. Pero claro, tú tienes educación y respeto, y
ese tipo de cosas las piensas pero no las dices. Yo seré una ordinaria y no
habré terminado la Carrera aún, pero me preocupo por ser empática y tener una
buena escucha activa, por ser profesional y buena en mi futura (o eso espero)
profesión y si tengo alguna duda (porque las sigo teniendo) sobre cómo se
escribe una palabra, ya no me voy a la Enciclopedia… busco la palabra en
Internet y punto. Pero claro, yo soy de ese tipo de personas que se preocupan
de autocorregirse y son críticas con ellas mismas.
Este problema, como muchos otros, es por un fallo del
Sistema. ¿Cómo podemos escandalizarnos cuando leemos “save” en vez de “sabe” cuando
el Ministro de Salud tiene “Estudios de Derecho” en vez de tener una
Licenciatura en Medicina? Por ejemplo. Qué tendrá que ver Derecho con Medicina,
y si para más inri, solamente tiene “Estudios” por no decir “Algunas
asignaturas aprobadas, pero NO la Carrera terminada”.
Pero bueno… ese ya es
otro tema distinto del que hoy no voy a hablar.
Lo que realmente vengo a criticar, es la falta de
preocupación junto con la de ambición, de aquellos que estudian, supuestamente,
una carrera y que únicamente quieren aprobar, sin importarles o no, si han
adquirido las habilidades necesarias para desenvolverse en su futura profesión.
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