Quiero que sepas que nunca nadie me dio tanto en tan poco
tiempo.
Quiero que sepas que yo quería recuperar las ganas, la
ilusión y la sonrisa por mí misma, pero que en el momento en el que apareciste
tú, hiciste que todo fluyera de manera natural y que recuperara todo eso aún con
más fuerza.
Quiero que sepas que has mejorado mi vida en todos los
aspectos.
Quiero que sepas que el mundo necesita más personas como tú.
Quiero que sepas que tienes la sonrisa más bonita que jamás
he visto.
Quiero que sepas que adoro esa manera tuya de dejarme sin
palabras.
Quiero que sepas que me estoy acostumbrando a escuchar decir
“nosotros”, en vez de “yo”.
Quiero que sepas que continúo poniéndome nerviosa cada vez
que se acerca la hora de volver a verte.
Quiero que sepas que el mejor momento del día es el rato que
paso contigo.
Quiero que sepas que siempre me quedo con ganas de más y no
de menos.
Quiero que sepas que me encanta que cada día me sorprendas
enseñándome algo nuevo.
Quiero que sepas que quiero lo mejor para ti aunque no
siempre sea lo mejor para mí.
Quiero que sepas que estoy intentando que todo esto salga lo
mejor posible, pero que no voy a permitir que pagues facturas que no te
corresponden.
Quiero que sepas que me dedico hacer solo planes a corto
plazo porque hacerlos a largo plazo me aterroriza. Me aterroriza la mera
posibilidad de que cuando llegue el momento ya no estés a mi lado.
Quiero que sepas que estoy intentando hacer las cosas lo
mejor que puedo, porque como bien sabes, aún continúo rota por dentro.
Quiero que sepas que tengo todo el tiempo por delante para
que nos comamos el mundo juntos.
Quiero que sepas que me encanta la posibilidad de imaginar
un futuro contigo y con nuestra pequeña chinita Li.
Y quiero que sepas que este es el primer texto, de muchos,
que voy a escribir sobre ti.
Li.